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El síndrome del dolor miofascial es un trastorno por dolor crónico que suele producirse tras la contracción reiterada de un músculo, una sobrecarga, malas posturas o en referencia a enfermedades determinadas. 

Se caracteriza por un nudo firme o una banda dentro del músculo afectado, llamado punto gatillo o trigger point. Si bien puede presentarse en cualquier parte del cuerpo, tiene una especial incidencia en la espalda, el cuello y los hombros.

Este tipo de dolencia suele manifestarse como un malestar muscular intenso, persistente o de empeoramiento, nudos de contracción en los músculos e, incluso, falta de coordinación muscular.

En Aliviam somos especialistas en el tratamiento del dolor miofascial en Mallorca. Además de utilizar otros recursos basados en la evidencia científica, recurrimos al uso de inyecciones en el punto desencadenante del dolor. De esta manera, conseguimos aliviar o eliminar ese malestar de forma mínimamente invasiva para combinar el bienestar y la mayor comodidad del paciente.  

Causas de los puntos gatillo miofasciales

El trigger point es un punto doloroso localizado en un músculo asociado normalmente a una zona muy sensible a la palpación (bandas duras) y que causa un dolor profundo, constante y, normalmente, referido hacia otras zonas del cuerpo. Puede presentarse solo o bien ser parte de un grupo de manifestaciones (síndrome del dolor miosfacial). Sus signos y síntomas suelen acompañarse, además, de dificultad en el sueño, debido a las complicaciones para encontrar una postura cómoda o por despertarse con el movimiento y tocarse un punto doloroso.

En el caso de los puntos gatillo en la espalda, el dolor suele presentarse de forma continua en las zonas lumbares y en los glúteos.

Las causas más habituales  son:

  • Aparición después de una lesión
  • Aparición de un uso excesivo del músculo o sobrecarga
  • Como respuesta reactiva a una alteración biomecánica

Entre los factores de riesgo más frecuentes para sufrir puntos desencadenantes de dolor en los músculos, destacan las lesiones musculares, las tensiones del músculo continuas, el estrés o la ansiedad.

Cómo diagnosticar y tratar el dolor miofascial

Tal y como concretan nuestros médicos especialistas en dolor miofascial en Palma, Inca, Manacor, Llucmajor y Porto Cristo, es bastante habitual sentir malestar muscular de vez en cuando. Sin embargo, las alarmas surgen cuando éste se convierte en persistente, a pesar de tomar acciones como el reposo o los masajes. 

No hay que olvidar que el dolor muscular puede deberse a muchas razones, por lo que buscar ayuda médica cuanto antes es clave para detectar su origen y ponerle remedio lo antes posible.

En cuanto al diagnóstico, nuestros profesionales del dolor en Mallorca realizan una exploración física en la que, normalmente, aplican una presión ligera con los dedos en la zona afectada para localizar los puntos de tensión. Estas acciones pueden producir respuestas que van a aportar mucha información, como sentir una contracción muscular.

Además, como las causas del malestar muscular son muy variadas, es habitual que se completen las pruebas con otras prácticas para descartar otras posibles razones.

Así las cosas, los medicamentos, la fisioterapia y las inyecciones suelen ser los procedimientos más usados para tratar el síndrome del dolor miosfacial en Mallorca. En el último caso, nuestros especialistas localizan los nudos de las dolencias en el tejido muscular e infiltran posteriormente anestésico o toxina botulínica A en la parte afectada. 

De esta forma, consiguen llegar al foco preciso y aliviar o reducir el malestar. El tratamiento resulta cómodo para el paciente, ya que se aborda desde una técnica mínimamente invasiva contra el dolor. El tiempo de recuperación es reducido.

Por otra parte, nuestros profesionales de Aliviam Mallorca insisten en la importancia de mantener un estilo de vida saludable para facilitar el esfuerzo que conlleva el síndrome del dolor miofascial o cualquier otra dolencia en general. Entre las pautas básicas que recomiendan para vivir sin dolor en Mallorca destacan:

  • La práctica de ejercicio (consultar con los especialistas el tipo de movimientos que se pueden realizar si así lo permite el dolor)
  • La búsqueda de estrategias de relajación (por ejemplo, leer, conversar, escribir, meditar…)
  • La alimentación saludable (dieta sana y equilibrada rica en frutas y verduras)

El cuidado del cuerpo (dormir lo suficiente, por ejemplo, ayuda al organismo a afrontar mejor el dolor)