Dolor de ciática en la pierna izquierda: ¿qué esconde este dolor?

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El dolor de ciática en la pierna izquierda indica el lado en el que se encuentra presionado el nervio ciático; el más grande y largo de nuestro organismo. Sus síntomas varían considerablemente, si bien puede llegar a producir un dolor incapacitante en la pierna izquierda. El impacto puede ser tal que actividades sencillas, como dar un simple paseo, pueden volverse cuesta arriba.

Según nuestros especialistas en ciática en la pierna izquierda en Mallorca, es muy importante prestar atención a los primeros síntomas de dolor en las piernas y ponerse en manos de expertos para tomar medidas y descartar otras complicaciones.

El dolor de ciática en la pierna izquierda y derecha

El nervio ciático, indispensable para el aparato locomotor, desciende desde la parte inferior de la espalda hasta la parte posterior de las piernas, lo que hace posible sentir dolor ciático en la pierna izquierda o en la pierna derecha cuando algo daña o ejerce presión sobre este nervio. Por lo general, la ciática no suele conllevar malestar en ambas partes del cuerpo, sino dolor predominante o molestias en la pierna izquierda o en la pierna derecha.

Esta distinción suele orientar a una alteración compresiva en uno u otro lado, si bien hay veces en las que la dolencia puede ser reflejo de otras causas. Por ejemplo, una patología infecciosa o inflamatoria que afecta al nervio.

Aunque la ciática en la pierna izquierda (o en la parte derecha) varía considerablemente en función de la gravedad de la afección, es habitual que los pacientes experimenten las siguientes sensaciones:

  • Hormigueo en la pierna izquierda
  • Entumecimiento en la pierna izquierda
  • Debilidad en la pierna izquierda
  • Dolor sordo o punzante en la pierna izquierda

Otros síntomas del dolor de ciática en la pierna tienen que ver con experimentar problemas para andar, para pararse, para sentarse…, así como sufrir un empeoramiento del dolor al realizar acciones como toser, reír, inclinarse… Son también señales habituales el malestar en la parte baja de la espalda y su extensión por la cadera y las nalgas (puede incluso llegar hasta el pie y, por ejemplo, producir cojera….).

Las molestias de ciática suelen aparecer de forma repentina, tener una duración de días o semanas y, por lo general, no requieren recurrir a la cirugía. No obstante, si el dolor en la pierna izquierda o derecha persiste o se da con frecuencia es aconsejable consultar con los médicos especialistas en ciática crónica en Mallorca.

Cómo prevenir la ciática: ejercicio y comida saludable

El estilo de vida saludable, marcado por una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio regular, es nuestro mejor aliado para prevenir el dolor de ciática. Por el contrario, el sedentarismo debilita la musculatura lumbar y abdominal, aumentando el riesgo de sufrir ciática con el paso del tiempo.

Evitar cargas pesadas también ayuda en este objetivo. Estas acciones pueden aumentar la presión sobre el disco y originar alguna lesión o una hernia discal (causa del 90% de los casos de ciática).

Asimismo, las probabilidades de volver a sufrir este mal se ven reducidas con actitudes como el mantenimiento de una buena postura o doblar las rodillas cuando se levantan objetos pesados.

Cómo tratar la ciática

En la mayoría de casos, según el equipo multidisciplinar de Aliviam Mallorca, el tratamiento de la ciática se aborda mediante la combinación de medicamentos y de terapia física. No obstante, dependiendo de la causa, se establece el método más adecuado para recuperar el bienestar lo antes posible:

  • Fármacos: antiinflamatorios y analgésicos para aliviar el dolor en la pierna izquierda.
  • Control de la dieta: una vida saludable ayuda a que los dolores no sean tan intensos y a estar mejor preparados en caso de sufrirlos.
  • Fisioterapia: para reducir las molestias y la inflamación del  nervio ciático. Resulta muy conveniente la aplicación de buenos hábitos posturales al estar sentado y de pie para prevenir lesiones.
  • Ejercicios: para fortalecer la musculatura de la espalda y de la pierna, proporcionar estabilidad en la columna y mitigar las dolencias. Los ejercicios de fortalecimiento, estiramientos y aeróbicos son fundamentales para aminorar el dolor y evitar recaídas de ciática.
  • Infiltraciones: este método es muy útil para eliminar la inflamación del nervio irritado y reducir el dolor ciático.