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El síndrome del piramidal, conocido también como síndrome del piriforme, falsa ciática o pseudociática, es una sobrecarga que afecta al nervio ciático y al músculo piramidal, situado en la parte superior del glúteo. Esta patología, muy típica en los runners, conlleva dolor y hormigueo en esta zona y en la parte trasera de la pierna y empeora con acciones como pasar tiempo sentado, levantarse de la silla o subir escaleras.

Según puntualizan nuestros médicos especialistas en dolor crónico en Mallorca, no existe un diagnóstico específico ni pruebas, ni siquiera hay mucha literatura al respecto. Razón por la que resulta fundamental recurrir a profesionales como los de Aliviam, en caso de sufrir molestias en la zona del glúteo, para obtener un diagnóstico diferencial, evitar confusiones y recibir el tratamiento más adecuado.

Ejercicios para relajar la sobrecarga del músculo piramidal

La sobrecarga del músculo piramidal, situado en la parte profunda del glúteo y encargado de realizar la rotación externa de la pierna, puede comprimir el nervio ciático y causar un dolor muy similar al de la ciática. Aunque se trata de una patología que puede afectar a cualquiera que adopte una mala postura o tenga una biomecánica deficiente, tiene especial incidencia en los corredores con una mala mecánica de carrera o que, por ejemplo, practican la actividad con un calzado inadecuado.

Entre los ejercicios recomendados para el tratamiento del síndrome del piriforme en Mallorca destacan principalmente los relacionados con la elongación de la musculatura y la liberación articular:

  • Ejercicio de estiramiento completo: sentado en el suelo manteniendo la posición del indio, llevar la pierna derecha hacia atrás lentamente hasta donde se pueda (la rodilla debe quedar en línea recta con la cadera). Mantener esta postura unos segundos y repetir la operación con la otra pierna. Es importante no forzarla y evitar llegar al dolor.
  • Ejercicio para reducir la tensión sobre el músculo piramidal: sentado en una silla, con una pierna cruzada sobre el muslo contrario, inclinar el cuerpo hacia delante manteniendo la espalda recta y sin levantar la nalga del asiento. Aguantar unos segundos ejerciendo una pequeña presión sobre las piernas. Volver a la posición inicial y repetir el ejercicio con la otra pierna.
  • Ejercicio para aliviar el dolor del músculo piriforme: tumbado boca arriba sobre una colchoneta (puede utilizarse una toalla), flexionar las piernas y poner los pies en el suelo de forma plana. Colocar una pelota de tenis debajo de la zona lumbar con dolor y hacer rotaciones con la cadera para masajear esta parte con la bola.  

Además de las prácticas de estiramiento y de reequilibrio muscular, las infiltraciones son también de gran ayuda en el caso de sobrecargas resistentes del músculo piramidal o contracturas.

Runners: evitar la sobrecarga del músculo piriforme

Los síntomas más frecuentes del síndrome del piriforme son:

  • Dolor en el glúteo
  • Sensibilidad en las nalgas
  • Necesidad de cambios de postura para aliviar las molestias
  • Dificultad para cruzar las piernas
  • Movilidad reducida en las cadera.
  • Aumento del dolor por estar sentado, de pie o en marcha durante un tiempo prolongado

En el caso de los runners, la sobrecarga de este músculo aparece ligada en muchas ocasiones a errores de entrenamiento. Entre ellos, la utilización de un calzado inadecuado a la pisada, el uso de zapatillas desgastadas, correr sobre un terreno desigual o sobre superficies duras, excederse en la práctica etc.

Además de estos aspectos, no hay que olvidar que el calentamiento adecuado y los estiramientos posteriores a la actividad resultan fundamentales para prevenir el síndrome del piramidal. Estas acciones ayudan a mantener la flexibilidad de los músculos y de los tendones y, en consecuencia, a evitar distensiones y sobre estiramientos.