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El pie es una de las partes más complejas de nuestro organismo.  Formado por 26 huesos, 33 articulaciones y un centenar de tendones, músculos y ligamentos, cualquier molestia en esta extremidad puede llegar afectar sobremanera a la calidad de vida. Uno de los problemas más frecuentes en esta zona es el dolor en la planta del pie, que puede deberse a causas tan diversas como la fascitis plantar, el espolón calcáneo o el pie de atleta.

Sea como sea, cualquier dolencia o alteración en esta parte del cuerpo debe consultarse con profesionales médicos para tratarse a tiempo y/o descartar enfermedades. Según concretan nuestros especialistas en dolor en el pie en Mallorca, no hay que olvidar que este mal afecta a la alineación corporal y que, si no se aborda adecuadamente, puede derivar también en dolor de rodilla y dolor de espalda, entre otros.

Fascitis plantar: ¿por qué me duele la planta del pie?

La fascitis plantar se refiere a la inflamación de la fascia plantar, una banda de tejido elástico que transcurre desde el talón hasta la planta del pie. Se trata de una patología muy habitual entre la población, tanto en hombres como en mujeres, que puede resultar verdaderamente incapacitante.

Este dolor de pie tiene una especial incidencia entre los deportistas, fundamentalmente por cuestiones ligadas a una sobrecarga por exceso de ejercicio físico o por la presión sobre los dedos al practicar deporte intenso. Al margen de este colectivo, también es común que sufran molestias en el pie:

  • Personas que trabajan muchas horas de pie o caminando
  • Personas que usan tacones de forma prolongada o utilizan calzado inadecuado.
  • Personas con sobrepeso
  • Personas con pies planos o con demasiada curva
  • Torceduras de pies, malas pisadas etc.
  • Enfermedades como la artritis o la diabetes

En el caso de los deportistas o de aquellos que pasan muchas horas de pie o caminando, suele resultar recomendable interrumpir las actividades para poder notar una mejoría. Por otra parte, cuando las molestias se relacionan con las malas posturas, la fisioterapia avanzada para tratar el dolor en el pie se convierte en un gran aliado para modificar los malos hábitos y evitar que la patología vuelva a desarrollarse.

¿Cuáles son los síntomas del dolor plantar?

La fascitis plantar origina un dolor agudo y punzante en la zona interna del talón. Esta molestia es especialmente intensa por la mañana, cuando nos despertamos y queremos dar los primeros pasos. Aunque puede disminuir a lo largo del día, es habitual que vuelva a aparecer como consecuencia de estar mucho tiempo de pie o sentado o por realizar actividades físicas.

En muchos casos, esta patología aparece de forma gradual, traduciéndose en un malestar leve que no impide las actividades cotidianas. No obstante, aún así, es importante acudir al especialista en tratar la fascitis plantar en Mallorca para evitar que este problema se agrave y se convierta en un dolor crónico incapacitante.

Además de la fascitis plantar, hay otras causas frecuentes de molestias en la planta del pie. Entre ellas, destacan:

  • El espolón calcáneo: es un crecimiento del hueso en forma de pico o lanza que aparece en la parte delantera del hueso calcáneo, ubicado en la parte inferior del talón. Cuando causa dolor (a veces se detecta al hacerse una radiografía), es punzante e intenso.
  • Artrosis: esta patología se produce por el desgaste de las articulaciones.
  • Pie de atleta: se trata de una infección entre los dedos de los pies que puede extenderse a la planta del pie y que está producida por hongos. Es contagiosa y suele producir picor, ardor, descamación, ampollas y mal olor.
  • Metatarsalgia: esta afección produce malestar e inflamación en el metatarso (la bola del pie). Origina un dolor intenso y continuo  en la planta del pie que empeora, por ejemplo, al caminar, correr o ponerse de pie.
  • Tendinopatías: el pie está formado por varios tendones que pueden inflamarse por motivos como un exceso de la actividad física, una lesión, una mala pisada…El malestar aparece en distintas zonas en función del tendón afectado.

Cómo tratar la fascitis plantar

El tratamiento de la fascitis plantar se encamina a reducir la inflamación de la fascia plantar, aliviar el dolor en la zona y evitar complicaciones. En función de cada supuesto, encontramos:

  • Ejercicios de estiramiento y de fortalecimiento de la musculatura del pie para reducir el dolor y favorecer la movilidad.
  • Tratamientos farmacológicos para controlar la inflamación y el malestar.
  • Infiltración de corticoides para eliminar el dolor durante meses o, incluso, años.
  • Infiltración de Plasma Rico en Plaquetas (PRP) para acelerar la curación de la lesión mediante la infiltración de plasma de la sangre del propio paciente.