Bursitis de rodilla: cómo evitar la lesión típica de los runners y de los deportes de contacto

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Qué es la bursitis de rodilla y cómo prevenirla

La bursitis de rodilla es una lesión muy común en los runners y en los practicantes de deportes de contacto como el rugby, el fútbol o las artes marciales. Su origen suele encontrarse en la sobrecarga o la fricción en la articulación debido a la repetición de movimientos.

El  síntoma más visible es la hinchazón que se produce en la zona, verdaderamente voluminosa en algunos casos. Por lo general, se acompaña de un dolor de rodilla que suele comenzar lento, pero que puede intensificarse de forma preocupante si no se identifica y se trata como se debe, según concretan nuestros médicos especialistas en dolor crónico en Mallorca.

¿Qué es la bursitis de rodilla y cuáles son sus principales síntomas?

Esta patología hace referencia a la inflamación de unas pequeñas bolsas (bursas) llenas de líquido sinovial que sirven para lubricar las articulaciones, reducir la fricción y amortiguar los puntos de presión entre los huesos, los músculos, los tendones y la piel.

Aunque cualquier bolsa de la rodilla puede inflamarse, la hinchazón suele ocurrir de forma más frecuente en la parte interna de la rodilla o sobre la rótula, produciendo dolencia y dificultad en la movilidad.

Sus causas más habituales son:

  • La fricción constante y repetitiva sobre la rodilla
  • Una sobrecarga o actividad fatigante
  • Una lesión o un golpe directo en la zona
  • Una infección de la bolsa sinovial
  • Complicaciones de otras enfermedades como artrosis, artritis, gota etc

En cuanto a los principales factores de riesgo asociados a la inflamación destacan: la obesidad y la artrosis; la participación en deportes con riesgo de caídas frecuentes sobre las rodillas (corredores, fútbol, voleibol, lucha libre…); y la práctica de profesiones en las que se permanece mucho tiempo arrodillado (jardineros, instaladores de alfombras, mineros etc.).

Entre los síntomas más comunes de la bursitis de rodilla se encuentran el dolor articular, la  limitación del movimiento, la rigidez, la hinchazón, el calor y el enrojecimiento en la zona etc.

El diagnóstico suele determinarse mediante la historia clínica y la exploración física del afectado. Para descartar otras patologías con señales similares, también es habitual realizar pruebas como radiografías, ecografías o resonancias magnéticas.

¿Cómo se trata la bursitis de rodilla?

El tratamiento de bursitis depende del origen y de la persona afectada, pero normalmente combina prácticas de cuidado personal, terapia y medicamentos para aliviar el dolor de rodilla y la inflamación. Así por ejemplo, es habitual apoyarse en las pautas de los fisioterapeutas para mejorar la flexibilidad, fortalecer los músculos, mitigar las dolencias y reducir el riesgo de sufrir  bursitis de rodilla de forma recurrente.

Según nuestros profesionales de la clínica del dolor en Mallorca, el afectado puede adoptar las siguientes medidas para ayudar a eliminar el dolor de bursitis de rodilla:

  • Descansar la rodilla suspendiendo la actividad causante del mal
  • Elevar la rodilla para reducir la hinchazón
  • Poner hielo o bolsas de gel fría en la zona varias veces al día
  • Aplicar una venda de compresión o una rodillera para reducir la inflamación

¿Cómo prevenir la bursitis?

La clave para prevenir la bursitis está en corregir los gestos técnicos o posturales que pueden provocar la inflamación, controlar el estado de salud y utilizar las medidas adecuadas para proteger a la articulación. Esto implica:

  • Mantener un peso saludable
  • Seguir un plan de fortalecimiento articular y muscular
  • Calentar y estirar apropiadamente
  • Usar calzado adecuado
  • Utilizar rodilleras para que la articulación no sufra
  • Evitar los sobreesfuerzos
  • Evitar las cuestas muy pronunciadas